El LightSheer produce un potente haz de luz de determinada frecuencia, que se emite sobre la piel durante una fracción de segundo, pasando así a través de la piel hasta llegar al folículo piloso, donde el pigmento que lo rodea absorbe su energía. El intenso calor destruye definitivamente el folículo, mientras que la piel queda protegida contra el calor mediante un ingenioso
sistema de refrigeración.